El ultimo sueño del destilador (Microcuento)

El ultimo sueño del destilador


Cuando llegamos a la pesada puerta de madera, indiqué, mientras exhibía mi delgado cuerpo, las palabras talladas en su superficie: «Gula».
—Querer devorar todo, sin necesidad de más, no se refiere solo a la comida —respondió el arcángel. Luego abrió la puerta y me hizo ingresar al círculo infernal.
Los cielos eran rojos. El calor seco y asfixiante. Tampoco había vegetación en aquel árido paraje.
No estaba solo. Las personas que encontraba, o estaban peleando o devorándose entre ellas.
Tras horas de torturante caminata, llegué a un lugar con cientos de botellas de alcohol esparcidas libremente, corrí hacia ellas llorando de felicidad y tomé —entre mis temblorosas manos— un vino de buena cosecha.
Estaba cerrado.
Desesperado, sin poder abrirlo, terminé rompiendo la botella y perdiendo el delicioso contenido en un suelo tan sediento como yo. Fue entonces cuando supe por qué peleaban todos: alguien debía tener un sacacorchos escondido.


*(Microrrelato con el que participé en el Monstruoscopio 2017 de ENTC y pasé a cuarta ronda. Las reglas daban como tema central a la "Gula" y debía escribir el titulo del relato con dos palabras que daban de una lista de seis). 

Inktober 2017 (Parte 1)

Octubre siempre ha sido un buen mes para mi, retrospectivamente grandes acontecimientos han ocurrido en esta fecha. Por ejemplo fue un siete de octubre que conocí a mi amada esposa. Por ello, viendo la importancia de este mes, es que decidí participar en el desafió #inktober 2017.

¿En que consiste inktober? Pues de manera simple, es dedicarse durante todo octubre a dibujar algo a tinta y compartirlo por las redes sociales. El creador es un tal Jake Parker y la idea ha servido de inspiración para miles de ilustradores aficionados y profesionales. Si quieren conocer más de Parker y su inktober, les dejo su pagina para que la visiten.

Ahora, ¿Por qué decidí participar en el desafió este año? Pues por dos motivos: primero, me alcance a enterar el ultimo día de septiembre y, segundo, considero que es una buena oportunidad para practicar el dibujo y "soltar" la mano. Recuerdo cuando hace unos años participe en el #100writingdays y pase tres meses escribiendo microrrelatos. El resultado (en cuanto a crecimiento y aprendizaje) fue insuperable, y ya creo,definitivamente, que con inktober sera lo mismo (¡esperemos!, tengo fe en "mi mes" de la suerte).

A continuación dejo las primeras seis ilustraciones del inktober que he ido subiendo a mi cuenta de instagram (pueden seguirme como @artebreve) y que contienen dibujos de distinto estilo y temática, con una parcial tendencia hacia mi hija Ariadna.

Si les ha agradado la entrada, los espero en la segunda parte en los próximos días.

Saludos.


inktober 2017, día 1
Lady Neels, mi personaje del microcuento "Una segunda oportunidad" (También tengo un relato más extenso sin publicar aun) .


inktober 2017, día 2
Ilustración para un posible cuento de terror por escribir

inktober 2017, día 3
Ari saltando en el agua.

inktober 2017, día 4
Ari elevando una cometa.

inktober 2017, día 5
Ari con su muñeco Raulín y su amiga la gata Thelma.

inktober 2017, día 6
Tuco, el perro de nuestro hogar

Turno nocturno (microcuento)

Turno Nocturno


Mientras doy instrucciones a los científicos forenses sobre dónde empezar, el inspector Price ingresa a la escena del crimen. De porte majestuoso y elegante, su gabardina gris y su paraguas plegable se ven fuera de lugar en este sucio establo.
—Buen día Jack, ¿Qué tenemos hoy?
—Una salvaje carnicería, señor, granjero y animales han sido despedazados —explico entretanto mis ojos se posan sobre una pata de cabra.
—Así veo. ¿No fue hace un mes que hubo un crimen parecido?
—El caso de la familia Morán, aún no hay culpables.
—Creo tener algo. Necesito que me acompañes con los muchachos esta noche.
—¿Esta noche? —respondo asustado ante la posibilidad que la luna ahora me haga cometer atrocidades contra mis compañeros del departamento de policía. 


*(Microrrelato con el que participé en el Monstruoscopio 2017 de ENTC y pasé a tercera ronda. Las reglas indicaban que debía mencionar un "paraguas plegable" y una "pata de cabra" en la historia con un limite de 123 palabras).

Terror en el viejo parque (microcuento)

Terror en el viejo parque


La sed de sangre inspirada por la luna llena había llevado a la bestia a cruzar el bosque hasta el parque de atracciones. El pequeño rastro de humanidad que aún le quedaba, se estremeció al sentir el aroma de niños y mujeres por todos partes. Por muchos esfuerzos que hiciera, no podría controlarse y solo le quedaría cargar —una vez más— con la culpa de la carnicería que se aproximaba.

Sigilosa, la criatura ingresó a la desgastada tienda atraído por una excitante fragancia. Comenzó a jadear fuertemente. Su bajo vientre palpitaba y ardía de forma desacostumbrada. Esto no era hambre.

Fue entonces cuando otro tipo de bestialidad se apoderó del hombre lobo al ver a la mujer velluda desnuda sobre su cama.

*(Microrrelato con el que participé en Monstruoscopio 2017 de ENTC y pasé a segunda ronda. Las reglas restringían a 123 palabras el relato, estar enfocado en el pecado de la Lujuria y ambientarlo en un parque de atracciones).

Perros y Gatos

Perros y gatos por artebreve.com

Familia Feliz 003

Dos ideas para un prólogo (para el libro "El Bosque de las Palabras")

Dos ideas para un prólogo


El día en que Álex escribió ofreciéndonos redactar el prólogo y develándonos el título del nuevo libro, la mente (ese mono indomable e ingobernable que tanto nos tiraniza) comenzó, en mí, a trabajar por directa asociación de conceptos que desembocaron en dos ideas distintas, aunque muy unidas entre sí.

El primero se gestó por una muy conocida frase del poeta cubano José Martí que dice así: “Hay tres cosas que cada persona debería hacer durante su vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro”. Ciertamente las interpretaciones pueden ser libres y diferentes para cada persona. Pero resulta claro, para mí, que ellas deben constituir una (de tantas) metas a realizar en nuestra vida. En particular hago mención a esta nueva antología de Álex Garaizar que recoge el sentido de la frase de Martí en una triple síntesis: un libro (más bien un tercer libro), que es, además, un bosque (o conjunto de árboles) de palabras (del que todos hemos planteado una semilla) y que termina convirtiéndose en un ser muy querido y cuidado, como si fuera un hijo propio (un hijo con más de cien padres).

El segundo concepto es más personal. El 2016 fue un año de contrastes para mí. Cosas buenas seguidas de cosas malas, seguidas de… (lo que me recuerda una profundísima rubaiyat de Al Kayam, que me permito citar: “Para mí, la felicidad y el dolor son gemelos. Cuando la Alegría viene a desatar su collar de perlas en mi camino, le acuerdo poco favor, pues sé que el Dolor le sigue.”). Aquí quisiera hablar un poco de mi padre: Hernani, un hombre muy culto, de mil historias, de vida sufrida, lector empedernido, amigo de sus amigos, y del que muchos se aprovecharon. Tuvo variados oficios, pero el que más evoco y —supongo— más me marco fue el de impresor. Recuerdo panfletos y libros contra la dictadura de Pinochet en los años 80 impresos por él.

Cuando supo de mi reciente afición a la escritura, se convirtió en uno de mis más entusiastas fan, al punto de llevar y mostrar a todos sus conocidos, la anterior antología titulada “El mundo en cincuenta palabras” con un orgullo —que no dejaba de impresionarme— por su hijo, al ser seleccionado en un país tan lejano como España, para un libro de una bella edición. (La situación literaria en Chile, un país de poetas, no es la óptima, uno de los grandes triunfos de la dictadura, el embrutecernos, continúa siendo prioridad en la llamada democracia). En la última conversación que tuvimos, se manifestó muy entusiasmado con mis futuros proyectos. Me hablo de reactivar su vieja máquina de imprenta, de conocidos que podían ayudarlo y de otro amigo que quedó maravillado con el libro antología.

Ese fin de semana de junio, la sierra del destino corto su tronco, dejando en blanco las hojas de su libro nunca escrito y mil historias sin contar, quedando un enorme vacío en nuestra familia con su partida inesperada a los 64 años de edad. 

Pero la vida no termina con la muerte, y si de algo puedo estar seguro, es que allí, donde se encuentre, seguirá llevando el libro que le dedique con todo mi amor, visitando ocasionalmente la página de cincuentapalabras.com, y esperando, orgulloso, una nueva antología, que anhelo profundamente, lo sorprenda con un prólogo dedicado a él… siempre y cuando no se encuentre leyendo, ahora mismo, sobre mi hombro.

NOTA: El año 2016 Álex Garaizar de la web cincuentapalabras.com me ofrecía ser uno de los prologuistas de su libro antología de microcuentos "El Bosque de las Palabras",ocasión que aproveche de hablar de mi fallecido padre.

Para los interesados, pueden descargar el libro desde >>ACÁ<<
También pueden comprar la versión en papel por solo 5€ desde >>AQUÍ<<
o bien leer y disfrutar su muy recomendada web de micro relatos.


Portada del libro "El Bosque de las Palabras"

La canción del pirata de los mares solitarios

La canción del pirata de los mares solitarios


Somos hijos repudiados de la tierra,
adoptados, fuimos, por el mar.

Tu sangre limpia nuestro barco;
el ron, nuestros actos de maldad.

Somos piratas de alma oscura,
si nuestra bandera negra ves ondear,
no reces en vano a tus dioses,
y procura morir sin lloriquear.

Alzamos nuestros sables a la luna.
Cojeamos al ritmo del plam-tap.

Bajamos a la isla, y enterramos,
a nuestro viejo e inútil capitán.

Somos piratas de alma oscura,
si nuestra bandera negra ves ondear,
no reces en vano a tus dioses,
y procura morir sin lloriquear.

Dejamos su cofre con el oro,
zarpamos rumbo a alta mar.

En busca del mayor de los tesoros,
lo único digno de soñar.

Largo pelo negro ensortijado,
y ardientes labios al besar.

Somos piratas de alma oscura,
si nuestra bandera negra ves ondear,
no reces en vano a tus dioses,
y procura morir sin lloriquear.


(Relato-canción con el que participe en la 2da ronda de la Copa ENTC que tenia como lema "La del pirata cojo" (título de una canción de Sabina, y una de las favorita de mi amada Carmina). Queriendo evitar el tópico de relato propiamente tal, me arriesgue con una canción de pirata que contara una historia. Como la extensión era de 100 palabras, el estribillo (Somos piratas de alma oscura...) solo lo pude incluir una vez, ahora lo incluyo las veces que originalmente tenían, junto con cambiar una palabra (tiene por largo) que considero mejora la canción. Por cierto, no pude pasar a 3ra ronda).

Haiku el ave

Dibujo con haiku por artebreve

La última Navidad (para la copa ENTC)

La última Navidad


Tiernamente nos acurrucamos bajo el árbol de navidad e intercambiamos nuestros presentes. Yo, un jabón para su hermosa piel. Ella, un álbum de fotos que nunca llenaremos. Sonreímos con añoranza dejando nuestros regalos de lado. Tomados de la mano salimos al balcón. Las llamas de la ciudad dan un tono crepuscular al rostro de Laura y otorgan un brillo especial a sus lacrimosos ojos. Fundo —por última vez— mis labios a los suyos con todo mi truncado amor; mientras, a los lejos, las estrellas de la medianoche se extinguen una a una y resuenan estridentes las trompetas del Juicio Final.

(Relato con el participé en la primera ronda de la Copa ENTC 2017 y logré pasar a segunda ronda. Era requisito indispensable incluir dos objetos: Jabón y un Álbum de Fotos Vacío). 

Komenzo tan zimple y termino tan enrredado

Komenzo tan zimple y termino tan enrredado

Soy Alexander el Hipnotizador

Soy Alexander el Hipnotizador
Mira mis ojos y perderás la conciencia, seras esclavo de una cajita negra la que te manejara a su antojo, diciendo que debes vestir y adonde ir. Creerás todo lo que dicen las noticias y le daras importancia a la forma y aspecto exterior por sobre el interior de las personas. Tu nuevos dioses serán el dinero, la ciencia y la mente. Vivirás solo para el trabajo y éste se convertirá en la meta de tu vida. ¡NO TENDRÁS VOLUNTAD!

Hemos encontrado al enemigo ... y somos nosotros

Hemos encontrado al enemigo ... y somos nosotros