¿Que hacer cuando no hay nada que hacer?

Hace un tiempo en una de las clases que imparto, discutiendo sobre las cosas que preocupan y las que no preocupan, se menciono que la situación en otros países no le preocupaba lo más mínimo a nadie. Ciertamente se dice que todos nosotros tenemos una zona o círculo llamado de influencia, donde están todas nuestras preocupaciones en las que nosotros podemos influir para cambiarlas (por ejemplo la preocupación de ser mejor persona). Envolviendo a este círculo, se encuentra el círculo de preocupación, donde radican todas nuestras preocupaciones sobre las que no tenemos poder, sobre las que nada podemos hacer para cambiar (por ejemplo el divorcio de unos amigos). Y finalmente, fuera de los dos círculos, se encuentran las cosas que a nadie preocupan. Se dice que las personas proactivas amplían su zona de influencia y enfocan sus esfuerzos en ella. Las personas reactivas en cambio reducen su círculo de influencia, dándole importancia a la zona de preocupación y enfocándose en los problemas en los que no pueden influir y cambiar (un jefe explotador, una pareja incomprensiva, una mala economía, etc.). Una de las ideas de la proactividad es migrar ciertos problemas de la zona externa a la zona interna, es decir, si en nuestro círculo de preocupación tenemos a nuestra pareja incomprensiva, pasemosla a la zona de influencia, cambiando en nosotros "eso" que hace a nuestra pareja actuar de "ese" modo; de esta forma el problema no sera la otra persona (problema sobre el que nosotros nada podemos hacer), sino nosotros mismos (nuestra actitud que hace reaccionar a nuestra pareja de esa forma). Veamos otro ejemplo: Si tenemos preocupación (en la zona de preocupación) por un mal gobierno y mal presidente, traslademosla al círculo de influencia y hagamos algo por ello, como votar en las próximas elecciones por otro candidato o bien anular nuestro voto en señal de descontento. O sea la proactividad consiste es trasladar las preocupaciones del círculo de preocupación al círculo de influencia, enfocándonos en que el cambio comienza con nosotros y no afuera de nosotros (culpando a los demás).

Luego de esta extensa introducción, pasemos a las cosas que no preocupan y que se encuentran afuera de los dos círculos o zonas. Generalmente en la zona de no preocupación ésta todo eso que no nos interesa mezclando con lo que absolutamente nada podemos hacer... Pero detallemos un poco más la situación. Si separamos lo que no nos interesa (en mi caso, los problemas de la farándula) de lo que si nos importa pero nada podemos hacer (por ejemplo: los crímenes de ciertos gobiernos en ciertos países), nos daremos cuenta de que la mayoría de esas cosas que no nos preocupan, debieran irse a la zona de preocupación y esperar su turno para poder ingresar a la zona de influencia. Pero -y este es un pero muy grande- hay ciertas cosas que se nos escapan de nuestras manos y que por mucho que queramos cambiar (como en el ejemplo de los gobiernos extranjeros asesinos), jamas podremos modificar y llevar a la zona de influencia...

¿Entonces nada se puede hacer? Existe un factor que se ha pasado por alto y al que no se le incluye en estas ideas: El Rezo. El rezo o la oración se vincula inexorablemente a lo religiosos aunque no necesariamente sea así, ya que el sentido del rezo es pedir ayuda a algo superior y que si puede influenciar en eso que le pedimos. En este caso la idea es pedir, rogar, rezar por que se solucione una preocupación de la que nada podemos hacer, pero que deseamos se resuelve de forma positiva -obviamente que sea importante y no tonterías banales-.

Entonces -y resumiendo- habiendo definido nuestras zonas de influencia y de preocupación y teniendo en cuenta las cosas que van en la zona de "cosas que no preocupan" porque nada podemos hacer por ellas (como los embargos injustos de bancos usureros, la impunidad de curas pedofilos, los políticos corruptos que vampirizan los pueblos, o incluso algo más cercano como el cáncer de un amigo o pariente) y haciendo una reflexión interna de corazón, pensando-sintiendo que todos habitamos en el mismo planeta y que lo que pasa en cualquier parte del mundo, tarde o temprano llegara a nuestro entorno; pasamos todas esas "cosas" a la zona de preocupación y de ahí (las que no podemos hacer nada nosotros por cambiar), le rezamos a ese entidad-fuerza-energía-justicia superior para que ella nos escuche y resuelva de una forma u otra el problema.

Estoy seguro de que seremos escuchador de una forma u otra y que así como pedimos ayuda, seremos ayudado cuando lo necesitemos. Hagan la prueba con mucha concentración y con la mente y el sentimiento unidos en una sola petición.

Que tengan una excelente semana. 

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