Pies de Sirena

miércoles, mayo 18, 2016

Ella siempre fue un encanto de muchacha cuya voz podía ablandar al más duro corazón.

Solía contarme de su otra vida. “Recuerdo la suave sensación del océano sobre mi piel y la corriente marina ondulando mi cabello”, decía con una convicción absoluta, y yo, embobado, le creía.

—Un día me enamore de un marinero y rogué al Gran Padre que me permitiera ser humana para ir con él. “Cambiaras tu hermosa cola por dos inútiles y malditas piernas”, dijo el Padre tratando de disuadirme, pero me mantuve firme hasta que el Padre acepto.

—¿Valió la pena? —pregunte, mientras contemplaba sus delgadas piernas sobre la silla de ruedas.

—¿Atrapada en una decena de reencarnaciones como humana, siempre recordando el pasado y siempre desposando al marino infiel? Pues claro que lo valió, ahora entiendo que amar al hombre es una quimera que no tiene buen final.

“Solo espero volver al Océano para morir ahí”, fue lo último que me dijo.

Cuando encontraron su cuerpo entre las rocas de la playa, fuimos muchos los que sentimos perder al gran amor de nuestra vida.

Y ahora, mientras lanzan sus cenizas al océano, y contemplo la última alejarse, ruego a Dios poder nacer como tritón.


También te Pueden Gustar...

0 comentarios

Komenzo tan zimple y termino tan enrredado

Komenzo tan zimple y termino tan enrredado

Soy Alexander el Hipnotizador

Soy Alexander el Hipnotizador
Mira mis ojos y perderás la conciencia, seras esclavo de una cajita negra la que te manejara a su antojo, diciendo que debes vestir y adonde ir. Creerás todo lo que dicen las noticias y le daras importancia a la forma y aspecto exterior por sobre el interior de las personas. Tu nuevos dioses serán el dinero, la ciencia y la mente. Vivirás solo para el trabajo y éste se convertirá en la meta de tu vida. ¡NO TENDRÁS VOLUNTAD!

Hemos encontrado al enemigo ... y somos nosotros

Hemos encontrado al enemigo ... y somos nosotros