La Invocación (microcuento)

La Invocación


Pese a mis dudas, acepto el desafío de hacer una misa satánica esta noche en la vieja iglesia.

Vestidos con negras túnicas, tomados de manos y formando una cadena, los cinco —sobre un pentagrama invertido— comenzamos a repetir las terroríficas invocaciones a Belcebú.

Temeroso, espero que acabe todo rápidamente. De pronto, un escalofriante movimiento en el oscuro espejo del confesionario, me hace soltar las manos.

Avergonzado por haber estropeado el rito, giro y veo a mis cabizbajos compañeros salir de la iglesia. Pese a que me dan la espalda, sin dirigirme palabras, estoy contento de terminar y los sigo hasta… chocar contra un cristal.

¡Estoy atrapado en el espejo!

…Pero, si yo estoy aquí, ¿Quién va en mi cuerpo caminando con mis amigos?

Comentarios

  1. Que bueno ,doy fe de que jugar ciertas cosas (ouija) puede acabar mal.

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    1. Eso es muy cierto Riberaine. Muchas gracias por pasar y comentar.

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